Ford asesta otro golpe a la industria automotriz mexicana
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Ford asesta otro golpe a la industria automotriz mexicana

Una vez más la empresa automotriz estadounidense Ford vuelve a ser tema de discordia dentro de la industria mexicana. A la cancelación de la apertura de una nueva planta de producción, que iba a tener lugar en San Luis Potosí, la gigante multinacional de autos ahora le suma la detención de la fabricación del modelo Focus 2018 en México.

La primera parte de la discordia se remonta a enero del presente año, cuando Ford anunció la cancelación de sus planes para la nueva planta, en la que se fabricarían entre otros sus modelos Focus y C Max, generando a la postre alrededor de 2 mil 800 empleos de manera directa. La decisión fue producto de la presión del presidente Donald Trump, que siempre se mostró en contra de las inversiones estadounidenses en suelo mexicano.

La segunda parte es de alguna manera la secuela de la primera, ya que en principio la producción del nuevo modelo del Focus se iba a realizar en la frustrada planta. Luego se dijo que se trasladaría a la fábrica que está instalada en Hermosillo, Sonora, pero finalmente abandonará México para ser ensamblado en Chongqing, China.

“La ilusión”, como explica El Financiero, comenzó en el 2015 y se  alimentó aún más en agosto del 2016 cuando los representantes de la automotriz estadounidense anunciaron que a partir del 2018 los nuevos modelos del Ford Focus se iban a producir en México. El resto de la historia ya se conoce.

El anuncio del traslado de la producción al país asiático lo confirmó públicamente el director general de Operaciones Globales de Ford, Joe Hinrichs. Según expone El Universal, Heinrichs atribuyó la decisión a que “el cambio de la producción del Focus a China le ahorraría a Ford unos 500 millones de dólares en costos de herramientas”.

Sin embargo, Armando Soto, director general de Kaso y Asociados, manifestó que el argumento expuesto por Heinrich no generaba mucha credibilidad. “Con la estructura logística, la infraestructura instalada y la cercanía con México, cuesta trabajo creer que hay un ahorro mayor al fabricar en China, quizás tenga que ver con buscar incrementar su presencia en ese mercado donde ven un potencial mayor”, puntualizó Soto en declaraciones citadas por el medio mexicano.

De otro lado, Heinrich también se refirió a las dudas que se generan entre los compradores con los productos que son fabricados en China y con materia prima de ese país. “Hemos hecho una gran cantidad de investigación y los consumidores se preocupan mucho más por la calidad y el valor que por el lugar de abastecimiento”, señaló el director general de Operaciones Globales de Ford, tal y como destaca Excelsior.

La tensa relación que se ha generado entre la marca estadounidense contrasta con la que vive México con otras empresas del mismo ramo como Nissan, Toyota y Honda, quienes pese a las amenazas del presidente Donald Trump no dejan de creer en las inversiones que tienen en suelo mexicano.

Así lo reseñó Expansión asegurando que “los directivos de las japonesas Toyota y Honda destacaron que sus “operaciones en México son complementarias a las que tienen en Estados Unidos”. Nissan, por su parte, manifestó que si se da alguna modificación se adaptará a las nuevas reglas.