Venezuela completó 100 días sumida en protestas contra el gobierno
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Venezuela completó 100 días sumida en protestas contra el gobierno

Alentados por la excarcelación del líder opositor Leopoldo López, los opositores del gobierno de Venezuela llegaron el domingo a 100 días de protestas.

Miles de personas se reunieron en una plaza del este de Caracas para escuchar a figuras de la oposición como la esposa de López, Lilian Tintori.

“No nos estamos dando por vencidos. Que el hogar de Leopoldo nos llene de fuerzas para seguir luchando”, dijo María García, una ama de casa de 54 años, vestida con una camiseta blanca con la imagen del líder opositor.

Mientras López estaba en casa con sus dos hijos pequeños, Tintori, que ha hecho campaña por él en todo el mundo, incluyendo una reunión con el presidente de EE.UU. Donald Trump en la Oficina Oval, dijo que estaba aliviada de tener a su marido en casa.

“No puedo decir que estoy feliz cuando sabemos que nuestro país está sufriendo, cuando hay niños comiendo de la basura, cuando no hay medicinas en Venezuela”, dijo, rodeada por los legisladores de la oposición.

Tintori agregó que la ex ministra de Relaciones Exteriores Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, otro peso pesado del Partido Socialista, fueron quienes llevaron a López a su casa a las tres de la madrugada del sábado.

López, de 46 años, fue sentenciado a casi 14 años de prisión bajo cargos de incitación a la violencia durante las protestas contra el presidente Nicolas Maduro de 2014, que causaron 43 muertes.

Sorprendentemente, este fin de semana le fue concedido el arresto domiciliario, enviándolo a su casa debido a lo que la Corte Suprema llamó “irregularidades” en su caso, argumentando también razones de salud. Sin embargo, López lucía sano cuando saludó a la multitud.

¿Un paliativo?

El gobierno espera que su regreso a casa mine las protestas y la censura internacional, pero los líderes de la oposición lo ven como una reivindicación de su estrategia y han prometido intensificar sus tácticas callejeras.

Durante más de tres meses, manifestantes y fuerzas de seguridad han intercambiado gases lacrimógenos, balas de goma, rocas y bombas de gasolina en violentos choques a lo largo y ancho del país.

Muchas protestas han terminado en enfrentamientos entre jóvenes enmascarados y fuerzas de seguridad, con más de 90 muertos, cientos arrestados y miles heridos desde que comenzaron los disturbios a principios de abril.

Cuatro años de brutal recesión han apuntalado las protestas, ya que millones de venezolanos sufren escasez de alimentos, inflación desbocada y enormes dificultades para adquirir productos básicos.

Mientras que sus enemigos lo critican como incompetente y por sus políticas fallidas, Maduro culpa una “guerra económica” contra él patrocinada por hombres de negocios de la oposición, orquestada desde Washington.

La oposición y el gobierno están en un rumbo de colisión política este mes. Los primeros están organizando un plebiscito no oficial sobre la Constituyente de Maduro el próximo fin de semana, después de lo cual esperan la “hora cero”, en referencia a una escalada final de tácticas que podrían incluir una huelga general o una marcha hacia el palacio presidencial.

Todo esto en vista de la elección de la Asamblea que reescribiría la Constitución de Venezuela y reemplazaría la actual legislatura controlada por la oposición, la cual se elegirá por votación el 30 de julio.

Las campañas para la consulta paralela comenzaron el domingo, con otros tantos partidarios del gobierno apoyando a los líderes del Partido Socialista en otros puntos de Caracas. “Es el único camino inmediato que tenemos los venezolanos para superar la violencia, el odio y la intolerancia”, dijo el domingo Rodríguez, la exministra de Relaciones Exteriores, candidata a un puesto en el organismo constituyente.

Los contradictores de Maduro están boicoteando las votaciones del 30 de julio diciendo que son una farsa diseñada para mantener a un impopular líder en el poder.

Con información de REUTERS