En una ceremonia ancestral, un alcalde mexicano se casó con un cocodrilo
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En una ceremonia ancestral, un alcalde mexicano se casó con un cocodrilo

Como parte de un rito ancestral, una autoridad política de Oaxaca, al sur de México se casó con un cocodrilo hembra apodado “Ema Narváez Muñoz”. Se trata del Alcalde de San Pedro de Huamelula, Victor Aguilar, quien contrajo matrimonio con el lagarto, que a propósito de la ocasión estaba vestido de novia. Durante el evento que incluyó el esperado beso entre los novios, el animal debió permanecer con la boca sellada.

En la particular “boda”, ninguno de los detalles fue pasado por alto. Desde los invitados, padrinos, el típico baile de los esposos y hasta el cambio de look de la novia estuvieron presentes en la velada.

Antes del encuentro, el espécimen fue bautizado con ese nombre en honor a la esposa del alcalde. Lo cierto es que lejos de ser un episodio fuera de lo común hace parte de una de las tradiciones indígenas que cada año se realizan en el municipio.

En publicación del diario Clarín, el funcionario explicó que el propósito de la ceremonia es pedirle a “la divinidad que haya abundante pesca. La principal actividad económica de los pobladores”. En el festejo que congrega a diferentes pueblos indígenas también se aclama por la multiplicación de las cosechas y las lluvias.

Una vez que el evento finaliza, los asistentes realizan bailes ancestrales para homenajear a los recién casados y el cocodrilo es exhibido en un desfile que recorre todo el municipio de San Pedro de Huamelula. Por último, según reprodujo el medio, el animal es liberado en una reserva natural. La reunión tradicional también tiene como propósito reunir a dos grupos originarios que habitan en la zona: Los pueblos Chontal y Huave.

El rito hace parte de las fiestas de San Pedro Apóstol que tienen lugar los últimos días de junio en el municipio. Al parecer, años atrás estas comunidades indígenas se enfrentaban con frecuencia para demostrar cuál de las dos tenía más fuerza. Situación que se reforzó tras el enamoramiento de los hijos de ambos líderes indígenas. Con el tiempo, las familias aceptaron la relación y lograron la armonía de los pueblos.  

En otras zonas del país prefieren no tener contacto con los lagartos, ya que por su sobrepoblación se han registrado con frecuencia diferentes incidentes. Tal y como ocurrió con un turista en Cancún, quien según La Jornada en Línea, perdió uno de sus brazos al ser sorprendido por un cocodrilo mientras estaba orinando en una laguna. Otra situación similar ocurrió en las instalaciones de un complejo turístico cuando un empleado decidió meterse en la piscina y no se percató de que en el fondo había un ejemplar.

 El curioso ritual que encabezó el alcalde Aguilar se viralizó rápidamente en las redes sociales y captó la atención de diferentes medios periodísticos del mundo. Sin embargo, no es la primera vez que un funcionario público preside esta particular celebración de la comunidad de San Pedro de Huamelula. Para conservar la creencia, desde el siglo XVII los anteriores alcaldes de la población también han celebrado las nupcias con un cocodrilo hembra.