Oposición venezolana convoca a paro nacional el próximo jueves
Share this on

Oposición venezolana convoca a paro nacional el próximo jueves

La oposición de Venezuela anunció el lunes una escalada en sus tácticas de protesta contra el gobierno del presidente Nicolas Maduro, incluyendo un paro nacional de 24 horas a finales de esta semana y el nombramiento de nuevos jueces de la Corte Suprema.

“Es momento de la hora cero”, anunció el líder de la oposición, Freddy Guevara, en nombre de la coalición Unidad Democrática, anunciando la huelga del jueves, luego de que el presidente Nicolás Maduro desconociera la masiva votación contra él y su Constituyente llamándola un “gigantesco fraude”.

Después de meses de manifestaciones, que han llevado a casi 100 muertes, la Unidad Democrática aseguró que 7,2 millones de personas participaron el domingo en su refrendo no oficial destinado a deslegitimar al que llaman dictador.

“Vamos a estar en la calle todos los días, todo el país va a levantarse, es el comienzo de la hora cero”, dijo el legislador de la oposición Tomás Guanipa, usando jerga militar para referirse al momento de la verdad.

Los adversarios exigen una elección general y buscan detener su plan de crear un polémico nuevo cuerpo legislativo mediante la Asamblea Constituyente que elegirá a sus integrantes el próximo 30 de julio.

“No queremos que se nos imponga una Asamblea Constituyente fraudulenta, no queremos ser Cuba, no queremos ser un país sin libertad”, dijo Julio Borges, que lidera la legislatura controlada por la oposición, poco después de medianoche, cuando se anunciaron los resultados.

Sobre tres preguntas en el evento del domingo, los partidarios de la oposición votaron en un 98 por ciento por rechazar la nueva asamblea propuesta, instar a los militares a defender la constitución existente y apoyar elecciones antes de que finalice el mandato de Maduro.

La participación del domingo fue apenas menor que los 7,7 millones de votos que obtuvo la oposición en las elecciones legislativas de 2015 y los 7,3 millones de votos de las presidenciales de 2013, ganadas por Maduro.

Los organizadores valoraron la participación luego de solo dos semanas de organización, con apenas 2.000 mesas electorales habilitadas, en comparación con las 14.000 de la votación de 2015.

La mayoría de los venezolanos se opondría a la Asamblea Constituyente, que tendrá poder para reescribir la Constitución de Venezuela y anular la actual legislatura dirigida por la oposición, pero Maduro presiona para votar en dos semanas.

“El Partido Socialista no puede ganar elecciones libres y justas de ningún tipo, y la Asamblea Constituyente está diseñada para resolver su problema de electabilidad colectiva inclinando el campo electoral en una dirección”, dijo la consultora Eurasia sobre la situación en Venezuela.

“Incluso si se está generando incomodidad internamente, incluso al interior del aparato de seguridad, la mayoría de los grupos dentro de la coalición gobernante parecen dispuestos a ver si Maduro de hecho puede salirse con la suya dado que los costos de salir siguen siendo muy altos”

Maduro, cuyo mandato debe terminar a principios de 2019, ha desestimado el evento del domingo como un ejercicio interno por parte de la oposición que no tiene relación con su gobierno.

Los medios de comunicación estatales ignoraron en gran medida el evento del domingo, concentrándose en un simulacro simultáneo organizado por el gobierno para la votación del 30 de julio. Los aliados de Maduro acusaron a la oposición de inflar números con múltiples votaciones y registros falsos.

“Niños de diez años votaron, miles de menores de edad, australianos, ciudadanos estadounidenses (…) un gigantesco fraude”, dijo el funcionario del Partido Socialista Jorge Rodríguez, burlándose de la votación.

El canciller Samuel Moncada convocó a una conferencia de prensa para acusar a los medios internacionales de complicidad con la oposición, de exagerar la votación del domingo y denigrar a Maduro. Según él, algunos medios de comunicación habían mostrado fotos de los partidarios del gobierno que participaban en el simulacro como si lo hicieran en el referendo.

También sostuvo que el voto total sería imposible de controlar ya que los organizadores de la oposición iban a quemar las papeletas. La coalición ha dicho que lo hará en los próximos días para mantener el voto en secreto y evitar represalias contra funcionarios.

“Ayer fue un super experimento en la manipulación de la realidad”, aseguró el titular de relaciones exteriores de Venezuela.

Con información de REUTERS