Oposición hará su propio plebiscito sobre la Constituyente de Maduro
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Oposición hará su propio plebiscito sobre la Constituyente de Maduro

Los opositores al gobierno del presidente Nicolas Maduro anunciaron el lunes la realización de un referendo no oficial para permitir que los venezolanos sienten una posición sobre la Constituyente planteada por el oficialismo. Todo esto tratando de contrarrestar la próxima elección del cuerpo que reescribiría la carta magna y buscando de paso un golpe de apoyo en las urnas..

Iniciando un cuarto mes de protestas callejeras contra el gobierno socialista, al que la oposición califica de dictadura, organizará el voto simbólico del 16 de julio como parte de su estrategia para deslegitimar al impopular mandatario.

También se pedirá a los venezolanos su opinión sobre la responsabilidad de los militares de “recuperar el orden constitucional” y la formación de un nuevo gobierno de “unidad nacional”, tal como lo anunció la Mesa de Unidad Democrática.

“Deja que el pueblo decida!”, dijo Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional de la oposición, confirmando lo que dos importantes fuentes de la oposición dijeron a Reuters el lunes.

La votación prevista por la oposición, que probablemente será rechazada por el gobierno, tendría lugar dos semanas antes de la prevista votación del 30 de julio para la elección de los miembros de la Asamblea Constituyente, que tendrá poderes para reformar la constitución y reemplazar otras instituciones.

“El gobierno está tratando de formalizar la dictadura”, dijo el líder de la oposición, Henrique Capriles, advirtiendo que la nación sudamericana se aproximaba a su “hora cero”.

Según una encuesta reciente de la firma Datanalisis, siete de cada diez venezolanos se oponen a la reescritura de la Constitución, que fue reformada por Hugo Chávez en 1999.

Maduro, de 54 años, el impopular sucesor de Chávez, dice que la asamblea es la única manera de traer la paz a Venezuela después de la muerte de al menos 84 personas alrededor de disturbios antigubernamentales desde sus inicios en abril.

“La gente tiene derecho a votar y la gente votará el 30 de julio, ¡lluvia o brillo!”, dijo a su vez Maduro en medio de aplausos durante un discurso en un evento al aire libre el lunes, con algunos de los candidatos a la nueva asamblea, durante la cual también oró y bailó.

Los opositores dicen que el plan de Maduro es un ardid para consolidar el control del poder del Partido Socialista en el poder y evitar una elección libre convencional que las encuestas de opinión demuestran que perdería.

Los críticos del gobierno también acusan al gobierno de amenazar a las personas con despidos o la pérdida de beneficios proporcionados por el estado si no votan. Maduro instó el lunes a los trabajadores estatales a participar, diciendo por ejemplo que cada empleado de la petrolera estatal PDVSA debe emitir su voto.

La próxima votación presidencial se debe realizar a finales de 2018, y los dos potenciales candidatos de la oposición serían Capriles, que ha sido vetado para ocupar cualquier cargo, y Leopoldo López, que está en la cárcel.

La Asamblea Constituyente anularía la legislatura existente y también apartaría a Luísa Ortega, la fiscal general que se ha apartado de los socialistas durante la crisis. Funcionarios han solicitado a la Corte Suprema que la retire, por lo que la Contraloría anunció una auditoría nacional de las fiscalías estatales.

La oficina de Ortega describió la maniobra como una “venganza por la actual crisis institucional”, y acusó a los funcionarios de la Contraloría de “abusos” al intentar irrumpir en sus instalaciones sin previo aviso.

“La oscuridad no dura para siempre ni se extiende en su totalidad”, dijo Ortega en un discurso ante la Asamblea Nacional.

“Debemos hacer grandes esfuerzos para reactivar los caminos institucionales y electorales”

Con información de REUTERS