Estados Unidos evacúa diplomáticos mientras la violencia y la tensión aumentan en Venezuela
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Estados Unidos evacúa diplomáticos mientras la violencia y la tensión aumentan en Venezuela

El gobierno estadounidense ordenó la salida de Venezuela de los familiares de diplomáticos y empleados de su embajada en ese país, mientras una crisis política se profundiza a medida que se acerca la hora de la controversial votación para elegir los miembros de la Asamblea Constituyente que podría reescribir la Constitución y reemplazar a las instituciones.

Además de ordenar a los familiares que se fueran, el Departamento de Estado de los Estados Unidos autorizó también el jueves la salida voluntaria de cualquier empleado del gobierno estadounidense en su embajada, ubicada en la cima de una colina en Caracas.

El presidente Donald Trump advirtió que su gobierno seguiría imponiendo sanciones económicas a Venezuela si Maduro continúa con la votación para crear el cuerpo legislativo.

La medida se suma al creciente aislamiento internacional de Venezuela, después de que la aerolínea colombiana Avianca suspendió repentinamente las operaciones desde y hacia ese país el jueves por lo que llamó “limitaciones operacionales y de seguridad”, mientras que Delta tomó una medida idéntica poco después.

“Mister Trump: go home”

Funcionarios del gobierno y candidatos a la Asamblea Constituyente concluyeron el jueves la campaña para hacer parte de la Asamblea Constituyente con un mitin en Caracas con el propio Maduro.

El mandatario reiteró que la asamblea fue la única manera de traer la paz a Venezuela, llamó “emperador a Trump y repitió las acusaciones de que se estaba transformando en un tirano. “Los sospechosos de costumbre salieron a decir que Maduro se había vuelto loco”, dijo en medio de aplausos. “Por supuesto, estaba loco, loco de pasión, loco por el deseo de paz”, añadió.

En medio de rumores de intentos de entablar negociaciones con la oposición, incluyendo la mediación del exprimer ministro español José Luis Rodríguez Zapatero, Maduro reiteró una invitación al diálogo, aunque tales conversaciones han fracasado en el pasado por la enorme distancia entre la visión oficial de la situación y las pretensiones de sus adversarios.

Restricciones a la libre circulación

La violencia continuó estallando en las calles, con otras siete personas asesinadas durante el paro convocado por la oposición contra la iniciativa, que muchos ven como el paso definitivo a la dictadura.

Los opositores del gobierno siguen presionando manteniendo bloqueos de carreteras en todo el país. “Vamos a seguir luchando, no vamos a salir de las calles”, dijo el legislador opositor Jorge Millán.

El gobierno prohibió las protestas de viernes a martes, aumentando la probabilidad de más violencia. Muchas personas preveían la escalada y almacenaron comida para quedarse en casa durante los próximos días.

Con una Venezuela ya en situación crítica tras una recesión de cuatro años, la efectividad de cualquier huelga puede ser difícil de medir. Muchos venezolanos viven del día a día y dicen que deben seguir trabajando.

En Barinas, estado de origen del exlíder venezolano Hugo Chávez, sólo cerca de un tercio de las empresas fueron cerradas, de acuerdo con un testigo de Reuters. Esto en contraposición a la estimación formal de la oposición, la cual hablaba de un 90 por ciento de participación en el paro a nivel nacional.

“Me opongo al gobierno y estoy de acuerdo en que debemos hacer todo lo que podamos para salir de este lío, pero dependiendo de mi trabajo, y si no trabajo, mi familia no come”, comenta Ramón Alvarez, en su tienda de Barinas.

La fiscalía dijo que cuatro personas murieron el jueves en medio de los disturbios: un hombre de 49 años en el estado de Carabobo, otro de 23 años en el estado de Lara, uno más de 29 años en el estado de Anzoategui y un menor de 16 años en el estado de Lara.

Más de 190 personas fueron arrestadas durante el paro el miércoles y casi 50 el jueves, dijo el grupo local de derechos humanos Foro Penal. Desde abril, las autoridades han redondeado a cerca de 4.800 personas, de las cuales 1.325 permanecen tras las rejas, según sus datos.

Wuilly Arteaga, un violinista que se ha convertido en uno de los rostros más conocidos de las protestas, fue uno de los detenidos por la Guardia Nacional, agregó Foro Penal.

Con información de REUTERS