El peor terremoto que azota a México en décadas ya deja al menos 58 muertos
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El peor terremoto que azota a México en décadas ya deja al menos 58 muertos

Al menos 58 personas murieron en el más poderoso terremoto que azota a México en décadas, que disparó alertas incluso en el sudeste asiático.

El sismo de magnitud 8,1 frente a la costa sur de México fue más fuerte que el devastador temblor de 1985, que arrasó con la Ciudad de México y mató a miles de personas. Esta vez, sin embargo, el daño a la ciudad fue limitado, ya que el terremoto fue más profundo y más lejos de la capital, pero aún así muy impactante.

La ciudad meridional de Juchitan, en el estado de Oaxaca, cerca del epicentro, fue golpeada particularmente fuerte, con secciones del ayuntamiento, un hotel, un bar y otros edificios reducidos a escombros.

“La situación en Juchitan es crítica, es el momento más terrible de su historia”, dijo la alcaldesa de la ciudad, Gloria Sánchez, luego del largo temblor que también sacudió a Guatemala y El Salvador.

El gobierno dijo que 25 personas murieron en Oaxaca, y el gobernador del estado, Alejandro Murat, detalló que 17 de ellas estaban en Juchitán.

Un portavoz de los servicios de emergencia dijo que siete personas murieron al este de Oaxaca, en el estado de Chiapas, donde miles de personas que viven en la costa fueron evacuadas de sus hogares como precaución cuando el terremoto provocó advertencias de tsunami. Las olas se elevaron hasta casi un metro en México, según el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, aunque la amenaza se disolvió.

La petrolera estatal Pemex dijo que estaba revisando posibles daños en sus instalaciones. El presidente Enrique Pena Nieto dijo que las operaciones en la refinería de Salina Cruz, en la región del epicentro, fueron suspendidas temporalmente como medida de precaución.

Sacudida en medio de la noche

Dos niños murieron al norte de Chiapas, en el estado de Tabasco, dijo el gobernador local, mientras que el ministro de Agricultura, José Calzada, sostuvo que al menos 250 personas resultaron heridas en Oaxaca.

Las clases fueron suspendidas en gran parte del centro y sur de México el viernes para permitir a las autoridades revisar los daños.

En un barrio central de la Ciudad de México, decenas de personas se quedaron en la calle después del terremoto, algunas envueltas en mantas contra el aire fresco de la noche. Liliana Villa, de 35 años, que estaba en su apartamento cuando el terremoto golpeó, huyó a la calle en pijama. “Se sentía horrible, y pensé, ‘este (edificio) va a caer'”, dijo.

El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) dijo que el terremoto de magnitud 8.1 tuvo su epicentro en el Pacífico, a 87 kilómetros al suroeste de la ciudad de Pijijiapan, a una profundidad de 43 millas.

John Bellini, geofísico del Centro Nacional de Información sobre Terremotos del USGS en Golden, Colorado, dijo que el temblor del jueves fue el más fuerte en México desde que un terremoto de 8,1 golpeó el estado occidental de Jalisco, en 1932.

A través del Océano Pacífico, la agencia nacional de desastres de Filipinas puso en alerta a la costa oriental del país en busca de posibles tsunamis, aunque al final no se ordenaron evacuaciones.

FALLAS, DESPUÉS

Los rescatistas trabajaron durante la noche en áreas gravemente afectadas para buscar personas que posiblemente estuvieran atrapadas en edificios derrumbados. A principios del viernes, el costo humano en terremoto mexicano parecía ser menos severo que muchos temblores mucho menos poderosos.

Algunas ventanas se rompieron en el aeropuerto de la Ciudad de México, donde varios barrios sintieron el remezón. Allí, la gente también salió corriendo a las calles en pijama cuando las alarmas sonaron tras el terremoto, que sucedió justo antes de la medianoche.

“Nunca había estado en ninguna parte donde la tierra se moviera tanto. Al principio me reí, pero cuando las luces se apagaron no sabía qué hacer”, dijo Luis Carlos Briceno, un arquitecto de 31 años que visitaba la Ciudad de México.

Los helicópteros buscaron daños a la ciudad, que está construida sobre el esponjoso y drenado lecho de un lago.

Las autoridades reportaron decenas de réplicas, y el presidente Peña Nieto dijo que cerca de 50 millones de los aproximadamente 120 millones de habitantes de México sintieron el terremoto. El mandatario sugirió a la gente revisar sus casas y oficinas en busca de daños y fugas de gas.

Con información de REUTERS