En Bogotá, Francisco refuerza su compromiso con la paz de Colombia
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En Bogotá, Francisco refuerza su compromiso con la paz de Colombia

En sus mensajes durante este jueves en Bogotá, el papa Francisco instó a los colombianos a evitar la venganza después de 50 años de guerra con la guerrilla, al tiempo que desafió a los líderes del país a promulgar leyes justas para resolver las causas de la desigualdad que conducen a la violencia.

Al principio de su primer día completo en Colombia, Francisco se dirigió a los líderes del gobierno en el patio del palacio presidencial, haciendo un llamado a que todos los colombianos vean la paz como un compromiso a largo plazo que no debe ser debilitado por la política partidista.

“A pesar de los obstáculos, las diferencias y distintas perspectivas sobre la manera de lograr una convivencia pacífica, esta tarea (de reconciliación) nos llama a perseverar en la lucha para promover una cultura de encuentro”, dijo a los dignatarios, encabezados por el presidente Juan Manuel Santos.

“No vale la pena silenciar los rifles si seguimos armados en nuestros corazones”, dijo Santos a su vez. “No tiene sentido terminar una guerra, si todavía vemos a los enemigos de los demás, por eso tenemos que reconciliarnos”, añadió.

Francisco dijo que esperaba que la determinación de lograr una paz duradera “ayude a huir de la tentación de venganza y la satisfacción de intereses partidistas de corto plazo”.

Y añadió: “Cuanto más exigentes son los caminos que conducen a la paz y a la comprensión, mayores serán nuestros esfuerzos para reconocernos unos a otros, curar heridas, construir puentes, fortalecer relaciones y apoyarnos mutuamente”.

Mensaje contra la desigualdad

Pero Francisco, en su vigésimo viaje al exterior y su quinto lugar en América Latina, dijo que “leyes justas” eran necesarias para “resolver las causas estructurales de la pobreza que llevan a la exclusión y la violencia”.

“No olvidemos que la desigualdad es la raíz de los males sociales”, añadió Francisco desde el palacio presidencial, después de abrazar y bendecir a niños vestidos de blanco.

El papa recibió una tumultuosa bienvenida cuando llegó el miércoles, y las multitudes se reunieron temprano el jueves por la mañana frente a la embajada del Vaticano para verlo salir para el palacio presidencial. “La visita del Papa permitirá a los colombianos avanzar hacia la verdadera reconciliación. Llenará nuestros corazones con la presencia de Dios, con alegría y bendición por lo que hemos sufrido tanto “, dijo Olga Guerrero, una estudiante apostada frente a la embajada.

En su discurso a los líderes políticos, el papa citó el discurso de aceptación de Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura de 1982, sobre la vida y el amor como respuestas a la opresión, agregándole sus propias palabras:

“Ha habido mucho odio y venganza. La soledad de estar en desacuerdo ha sido familiar durante décadas, y su olor se ha prolongado por cien años. No queremos ningún tipo de violencia para destruir una vida más”

Posteriormente, rezó en la catedral primada de la capital colombiana ante de la pintura de Nuestra Señora de Chiquinquirá, la patrona de la católica Colombia, y luego se dirigió a una muchedumbre de jóvenes fuera de la Plaza Bolívar. A ellos les dijo que en este punto de la historia de Colombia, los jóvenes tenían el deber de enseñar a las generaciones mayores “a mirar el futuro sin la carga del odio”.

Después de dirigirse a los obispos, Francisco tiene previsto celebrar una Misa ante una multitud de más de un millón de personas en el céntrico Parque Simón Bolívar de Bogotá.

En próximos días visitará las ciudades de Villavicencio, Medellín y Cartagena, antes de regresar a Roma el domingo por la noche.

Con información de REUTERS