ONG y periodistas fueron recibidos con disparos al suroeste de Colombia, en el lugar donde murieron 6 campesinos la semana pasada
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ONG y periodistas fueron recibidos con disparos al suroeste de Colombia, en el lugar donde murieron 6 campesinos la semana pasada

Una misión humanitaria en la que se encontraba un grupo de periodistas fue víctima de un atentado en Tumaco, departamento de Nariño, en el suroeste de Colombia. Todo sucedió justo cuando intentaban ingresar al mismo lugar en el que hace unos días murieron 6 campesinos en hechos que al parecer involucran a agentes de la policía de Colombia.

Según señala la ONG Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, la situación se presentó en la tarde del pasado domingo 8 de octubre, en el momento en que la misión de derechos humanos transitaba por la vereda Tandil, en el municipio de Tumaco.

De acuerdo con la denuncia, miembros de la fuerza pública colombiana habrían abierto fuego contra la delegación humanitaria, en la que se encontraban periodistas del diario El Espectador, además de representantes de grupos activistas como CONPAZ, Corporación Yira Castro, Minga, Somos Defensores, Diócesis de Tumaco y la Comisión de Justicia y Paz.

La ONG Comisión Intereclesial de Justicia y Paz denunció el hecho públicamente mediante sus redes sociales y divulgó un video en el cual quedó registrado el angustioso momento:

El exgeneral Oscar Naranjo, vicepresidente de la República, aseguró que los integrantes de la fuerza pública actuaron de manera errática, por lo que se abrirá una investigación y se deberán presentar excusas de manera pública. “Sucedieron unos hechos irregulares que han llevado al gobierno a decirle a la Policía Nacional que dé una explicación suficiente sobre esos hechos”, indicó, añadiendo que “la misión humanitaria se encuentra sana”.

Una masacre sin explicación clara

La muerte de los 6 campesinos el pasado jueves 5 de octubre en medio de disturbios por la erradicación de cultivos ilícitos en el municipio de Tumaco sigue siendo materia de investigación. De acuerdo con un informe presentado por los especialistas en balística de Medicina Legal, las víctimas no murieron por heridas causadas por disparos a corta distancia.

“Los cuerpos presentaban lesiones causadas por proyectiles de alta velocidad”, por lo que se puede determinar que los disparos tuvieron que haberse realizado a larga distancia, destaca RCN Radio.

La policía emitió un escueto comunicado señalando que investigaría lo sucedido:

Al respecto, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, le exigió a todos los elementos que conforman la Fuerza Pública, es decir ejército y policía nacional, cooperar en todo lo que se necesario para lograr esclarecer los hechos que rodearon la muerte de los campesinos.

Santos rechazó los ataques de los que fueron víctimas las organizaciones humanitarias. “El incidente del pasado domingo contra la comisión humanitaria en Tumaco, Nariño, es un hecho lamentable”, manifestó el mandatario colombiano en declaraciones citadas por el diario Vanguardia.

Entre tanto, Jean Arnault,  jefe de la Misión Especial de la ONU en Colombia, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y ratificó que las actividades ilícitas que se realizan en el lugar de los hechos representan un reto muy grande para consolidar la paz en Colombia.

“En nombre de la Misión lamentamos profundamente los acontecimientos que se produjeron ayer en Tumaco y que dieron como resultado la muerte varios campesinos”, manifestó Arnault tal y como destaca el diario El País. “Esta Misión, a lo largo de los últimos meses, ha insistido en que las economías ilegales representan un reto para la consolidación de la paz en Colombia y los acontecimientos trágicos de ayer vienen a reforzar esa convicción”, añadió.

Según explica Semana, hay versiones encontradas en cuanto a la explicación de la muerte de los campesinos. En primera instancia, por intermedio de un comunicado oficial, las autoridades habían atribuido la masacre a un grupo de disidentes de las FARC, los cuales “atacaron con fuego indiscriminado de fusiles y ametralladoras a los manifestantes y a las autoridades”.

Sin embargo, esta información fue desmentida por la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro), al asegurar que ese “solo es un intento de las autoridades de justificar su accionar desmedido contra la población, porque las comunidades manifiestan y clarifican que no se han encontrado evidencias de ningún tipo de artefacto ni rastros de explosión”.