Interno: el restaurante colombiano atendido por reclusas
Share this on

Interno: el restaurante colombiano atendido por reclusas

Con su proyecto Fundación Acción Interna, la actriz colombiana Johana Bahamón ha logrado cambiar la realidad de muchas personas que cumplen con penas privativas de su libertad; hombres y mujeres que permanecen alojados en las cárceles del país pueden participar en clases de teatro, culinaria, economía y hasta agricultura. 

La iniciativa de Bahamón ha logrado generar una especie de reconciliación entre los prisioneros y el mundo que se encuentra más allá de los paredones de seguridad. Esta llamativa forma de resocialización ha sido posible gracias a la colaboración de diferentes artistas, empresarios y expertos. Cada uno de ellos ha sembrado su granito de arena al asumir el reto de impartir los talleres dentro de los establecimientos penitenciarios.

A través de la Fundación Acción Interna, creada en el 2013, unos 3000 mil reclusos se han visto beneficiados. Su participación en los cursos, a parte de enseñarles un nuevo oficio, les ayuda a reducir su condena. Pero más allá de lo mencionado, el proyecto también cubre otras necesidades de las que poco se habla, como ayudarles a mantener a sus familias mientras permanecen en prisión.

Así es como ocurre en el Restaurante Interno, que fue inaugurado en la Cárcel de San Diego, en Cartagena. Allí varias mujeres que cumplen condena por diferentes delitos se convierten en empleadas del lugar. Pero antes de que empiece la función en el flamante restaurante, familiares de las reclusas llaman a la puerta en búsqueda de los alimentos que éstas le envían a sus hijos.

Como es habitual durante cada jornada de trabajo, un guardia se instala en la puerta del restaurante. A medida que llegan los comensales el oficial debe repetir la misma rutina: cerrar y abrir el candado que mantiene aisladas a las mujeres del exterior. La propuesta inusual y diferente ha logrado captar la atención de varios artistas y hasta de las máximas autoridades del país.

Para poner a funcionar el restaurante Interno las presas debieron capacitarse durante tres meses. Además, Bahamón recibió un crédito por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La fundadora de Acción Interna describe la iniciativa como la posibilidad de dar “segundas oportunidades” y de reivindicar a las reclusas y  a sus familias con la vida.

La oportunidad de trabajar dentro del restaurante Interno le ha permitido a las detenidas sobrellevar más fácil el tiempo que deben permanecer en prisión. Pero más allá de romper la rutina, su trabajo les ha brindado una estabilidad emocional y económica, al punto que aquellas que están por cumplir con su condena desearían seguir con su actividad dentro del restaurante.

De la cocina se encarga un equipo de chefs con la ayuda de algunas presidiarias. El lugar se caracteriza por ofrecer un menú que representa los manjares de la gastronomía de la costa colombiana. Los comensales pueden deleitarse con diferentes alternativas que incluyen entrada, plato principal, postre y bebida.

El precio en promedio de cada menú es de 30 dólares y el dinero recaudado es utilizado para mejorar las condiciones de vida en las que se encuentran los detenidos en Colombia. La fundadora de esta llamativa propuesta de resocialización ya tiene en mente abrir otro restaurante Externo para darle trabajo a las reclusas que recuperan su libertad.