Tímida ventaja para el presidente Hernández en medio de protestas por la demora de resultados de las presidenciales en Honduras
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Tímida ventaja para el presidente Hernández en medio de protestas por la demora de resultados de las presidenciales en Honduras

El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, extendió la ventaja sobre su rival a poco más de un punto porcentual en el último conteo de votos que todavía no define la elección presidencial. La demora ha provocado una crisis política que incluye protestas y tensión.

El sitio web del tribunal electoral dijo que con el 90,4 por ciento de las boletas contadas después de las elecciones del domingo, Hernández había asegurado 42,68 por ciento de los votos en la nación centroamericana, con su opositor, el centrista Salvador Nasralla, contabilizando el 41,6 por ciento.

El proceso ha sido interrumpido por fallas técnicas, y Nasralla, inicialmente tenía una ventaja de cinco puntos sobre el mandatario hasta que el conteo se detuvo el lunes, con más de la mitad de las boletas contadas.

Cuando el recuento se reinició, unas 36 horas después, los resultados comenzaron a inclinarse a favor de Hernández.

Protestas en medio de la incertidumbre

Manifestantes hondureños levantaron barricadas y se enfrentaron con la policía cerca de un centro de conteo de votos.

La preocupación internacional ha crecido a causa de una creciente crisis política en la nación centroamericana, cuyos desafíos incluyen la pobreza, las bandas de narcotraficantes y una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Además, hace solo ocho años Honduras sufrió un golpe respaldado por los militares.

La Organización de Estados Americanos (OEA) pareció haber rescatado la credibilidad de las elecciones el miércoles al obtener declaraciones firmadas de ambos candidatos, prometiendo respetar el resultado final una vez que se verificaran los votos.

Unas horas más tarde, sin embargo, Nasralla, quien inicialmente tenía una ventaja de cinco puntos, rechazó el acuerdo de la OEA que había firmado, diciendo que sus oponentes estaban tratando de robarle. Instó a los partidarios a tomar las calles de la capital, Tegucigalpa, para defender su triunfo.

“Nos toman por idiotas y quieren robarnos la victoria”

Sus seguidores escucharon su llamado, con protestas durante toda la noche en todo el país. En la ciudad de La Ceiba, los manifestantes levantaron barricadas y quemaron llantas a través de un puente y bloquearon al menos otras dos autopistas.

En Tegucigalpa, la policía disparó gases lacrimógenos para dispersar a los simpatizantes de Nasralla que se habían reunido pacíficamente frente al tribunal electoral. Los gases entraron al edificio, lo que provocó la evacuación del personal. Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes enmascarados continuaron durante toda la noche.

“Vamos a seguir protestando y no les dejaremos robarse esta victoria”, dijo el jueves el estudiante universitario Josue Valladares, de 20 años, mientras se contaban los votos al otro lado del muro humano de la policía antidisturbios. “Hernández debe respetar la voluntad popular y entregar el poder”, añadió.

Nasralla imploró a sus seguidores que protestaran pacíficamente y que no fueran “provocados por los activistas de Hernández”.

La forma esporádica en que se han publicado los resultados y la reversión del liderazgo de Nasralla han llevado a acusaciones de que Hernández pudo haber influido en el tribunal. El presidente ha consolidado el poder en los últimos años y es el primero en buscar un segundo mandato desde el regreso a la democracia, en 1982.

Hernández dice que la tendencia al cambio en el voto refleja su apoyo en las áreas rurales, donde las votaciones tardan en llegar a la ciudad.

Los observadores internacionales dijeron que las demoras estaban socavando la credibilidad de las autoridades y corrían el riesgo de hacer lo mismo con la legitimidad del ganador.

Con información de REUTERS