Regreso de Rafael Correa convulsiona a Ecuador
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Regreso de Rafael Correa convulsiona a Ecuador

El retorno del exmandatario se dio en medio del juicio que enfrenta el vicepresidente, Jorge Glas. Antes de arribar a Ecuador, Correa advirtió que regresaría con la intención de “expulsar a los traicioneros”. Su llegada al aeropuerto José Joaquín de Olmedo de la ciudad de Guayaquil generó enfrentamientos.

El propio Correa se autoproclamó principal opositor del actual presidente de Ecuador, Lenín Moreno. La investigación por asociación ilícita que tiene a Glas como autor intelectual generó un cortocircuito entre los dos líderes. El vicepresidente enjuiciado, quien también fue compañero de fórmula de Correa, fue acusado de recibir sobornos de Odebrecht durante la anterior administración.

El diario El Comercio indicó que luego de la evidente enemistad entre ambos políticos el pueblo ecuatoriano se divide entre “morenistas” y “correístas”. Precisamente uno de los detonantes del tire y afloje tiene que ver con la postura que asumió Moreno tras la investigación a Glas. Una vez que la justicia dictó el procesamiento en contra de su vicepresidente, Moreno decidió hacerse a un lado y pedirle su renuncia.

La actitud de Moreno provocó el enojo de Correa, quien no dudó en tildarlo de “traidor”. Según ese medio, el exmandatario declaró que se siente como “un expresidente al otro lado del planeta, sin secretaria, sin oficina, defendiéndose con un iPhone por redes sociales”.

Otro de los disparadores que desencadenó la rivalidad está relacionado con la dirección del movimiento de Alianza País (AP). En octubre, Moreno fue desplazado de su cargo dentro del partido y de inmediato presentó su reclamo ante el Tribunal de Garantías Penales de Pichincha. Finalmente la autoridad judicial falló a favor de Moreno pese a que Correa aseguró que no hubo una apelación oficial.

El Universo mencionó que Correa arribó a Ecuador para participar de la Convención Nacional que convocó la AP. El encuentro que se realizará en la ciudad de Esmeraldas fue convocada desde la dirección del movimiento, específicamente por el ala simpatizante con el exmandatario. No obstante, la participación de Correa como presidente vitalicio y la reunión en sí no han recibido el aval de Moreno.

De acuerdo con El Universo, el presidente tiene la intención de convocar a una reunión extraordinaria para “llamar a una convención nacional diferente a la planificada”. Ante semejante situación, Correa advirtió que Moreno será “expulsado” por “traicionar el programa de gobierno de la AP”.

Para acentuar la discordia, en las últimas semanas el mandatario lanzó una consulta popular de siete preguntas que fue calificada por Correa como un “golpe de Estado”. El portal Infobae informó que uno de los aspectos a tratar tiene que ver con la posibilidad de dejar sin efecto la reelección indefinida.

Para Correa el plebiscito carece de una base constitucional, aunque manifestó que “todos estos folclores son para impedir su regreso”. Y es que el recién salido ex jefe de Estado dejó en claro que tiene la intención de volver a presentarse como candidato en las próximas elecciones.

Entre el 2007 y el 2013, Lenín Moreno ejerció como vicepresidente de Correa.